No es lo mismo trabajar con Chet Baker que con The Chemical Brothers de fondo. Las ventas en los comercios pueden aumentar hasta un 32% dependiendo del tipo de música que suene.

Decoradores musicales aseguran que la música tiene un impacto social evidente, nos ayuda en las relaciones y nos cohesiona. Dependiendo de la elección, se ve afectado el ritmo de trabajo, la concentración de los trabajadores o las ventas del negocio, si este es un comercio.

 “Todos los negocios o eventos son diferentes, y esa diferencia tiene que ser evidente utilizando la música como herramienta”, explica Paloma Oliveira, co-fundadora de La Aguja.

Algunos estudios indican que un comercio puede aumentar hasta un 32% los ingresos dependiendo de la música que suena.

Los empresarios están interesados en potenciar la experiencia que ofrecen a sus clientes, les gusta cuidar los detalles, buscan fórmulas para diferenciarse de la competencia y tener una seña de identidad. Obviamente, siempre buscando aumentar los ingresos. ¿Cómo lo hacen? Lo primero que hacen cuando alguien solicita sus servicios es un estudio de marca para definir lo mejor posible las necesidades de cada cliente. Concretan las especificaciones del cliente, el tipo de negocio o evento, el horario, la clientela… Una vez hecho este estudio, buscan una analogía musical que identifique perfectamente al cliente y desarrollan la lista de reproducción que mejor personalice sus gustos y necesidades comerciales.

Decorar con música

“Cada vez se cuidan más los detalles en los establecimientos, pero la música no recibe el mismo cuidado”, Por ejemplo, los restaurantes estudian la disposición del espacio, la iluminación, el mobiliario, la vestimenta o incluso la vajilla, pero pocos planifican con detalle la música. Y a pesar de haber cuidado todos aquellos elementos, una mala elección musical puede enturbiar la experiencia. Si tienes un restaurante de comida rápida y pones jazz, por ejemplo, ralentizas el servicio y desaprovechas tiempo, negocio y buena música. De la misma manera, si creas un ambiente acogedor pero pones música estridente, la estancia en tu local será desagradable.

Otro ejemplo claro: inviertes mucho tiempo y dinero en tu boda, es uno de los “momentos más especiales de tu vida”. Cuidas todo, vigilas y coordinas con precisión el vestido, las flores, los invitados, el menú… pero acabas considerando la música del cóctel o de la fiesta como algo secundario, y solo piensas, en el mejor de los casos, el tema con el que comenzará el baile. Es un gran error: la música crea precisamente los momentos que más tiempo permanecerán en la memoria de los invitados, de igual manera se relaciona con la música que suena en cada comercio

“Podemos cerrar los ojos, pero no los oídos”.

La música ayuda a vender

Existen estudios que demuestran que las ventas aumentan dependiendo de la música que se utiliza. Hay veces que el negocio necesita agilizar al cliente para aumentar el número de ventas (por ejemplo, un supermercado o una tienda de ropa los viernes por la tarde) o hay veces que es necesario crear un ambiente tranquilo y agradable para generar una experiencia que invite al cliente a consumir más (un determinado tipo de restaurante, por ejemplo). De la misma manera que el orden de los pasillos o de los productos que hay en cada estantería tienen un orden muy estudiado para aumentar las ventas, una buena elección musical consigue el mismo efecto.

Sin embargo, está poco extendido este concepto de decoración, y a los propietarios de negocios les cuesta ver la relación que hay entre una buena selección musical y el producto final que ofrecen a sus clientes.